← Volver al índicePablo Cristín · @peblix
Movimiento V

El abismo

// la muerte, el sentido, el cosmos, la nada

76 poemas

Como el billete de cinco

Como el billete de cinco en su último día sabiendo que muere y que carece de valor pero seguir existiendo
Expectante, impaciente, como un billete de cinco quemando en la billetera con el vencimiento apretando el cuello. La dolorosa transición, un pasado mejor, de pasar de ser un kilo de asado, a un alfajor, a un cuarto de viaje en bondi, a un papel casi coleccionable. La angustia desesperada, de tener pronosticada la muerte, un sábado a las 23.59.

Y tardamos tanto

Y tardamos tanto pero tanto que al final el sol explotó y nos quedamos con la duda.

De noche existen las plantas

De noche existen las plantas. Los girasoles de la ruta. De noche también existen las rutas. De noche todavía están los locales, cerrados. Están los juegos de la plaza y las personas que conocés dejando de jugar su papel diario. De noche están las pirámides. Siempre te las imaginaste de día, ¿pero alguna vez te pusiste a pensar que también son las 3 de la mañana para las pirámidess? Por ahí no al mismo tiempo, pero de noche está la selva, los bosques, la antártida. Todo lo que imaginamos de día, también está de noche, sigue existiendo. Como todo eso que creés que deja de existir cuando cerrás los ojos.

A veces me lastima

A veces me lastima más lo que no existe que la realidad.
Me duele tener un cuerpo que tiene un alma, que siente y se retuerce porque lo real es demasiado.
Quiero que el viento pase a través de mí, que las flores no se arruguen al pisarlas.
Me gustaría ser una brisa, sentir el tacto de los árboles, acariciar tus ojos sin que se cierren.
Quiero no tener que abrir los ojos por no haberlos cerrado nunca.
Y en el último cielo nos vamos a dar cuenta que el cielo no existe. ¿Y nosotros? Me preguntaste.
Prefiero dejar la duda a confirmar mi propia existencia. ¿Quién me creo para determinar qué tan real soy?
Soy lo que ves de vos en otras personas. ¿Y vos?

Hoy estuve pensando en vos

Hoy estuve pensando en vos, pero no quiero que vengas. Todavía quiero terminar de leer la novela que tengo por la mitad porque la verdad me aburre. No quiero que vengas porque no acomodé la ropa ni arreglé todo lo que dije que iba a arreglar.
Hoy estuve pensando en vos, pero no quiero que vengas. Me falta ver qué hago con los muebles, ¡¿qué hago con los muebles?! ¿y con todas las cosas que todavía no tienen dueño? ¿Quién se va a hacer cargo de limpiar las estanterías y de comprobar que los libros mantengan el orden alfabético?
Hoy estuve pensando en vos, pero no quiero que vengas. Tengo que regar las plantas, cortar sus ramas más bajas, para procurar que tengan fuerza y soporten hasta que alguien las riegue. Debería también barrer un poco para que no se acumule de mugre y que los vecinos no piensen mal, cuando rompan la puerta.
Hoy estuve pensando en vos, pero no quiero que vengas. Quiero terminar de escribir algunos versos en la pared, llenar de velas la casa, romper todas las lámparas. No quiero que vengas porque aún no compré sahumerios, para incendiar por días, para no levantar sospechas.
Hoy estuve pensando en vos, pero no quiero que vengas, porque todavía no quiero morir.

Lo que dejamos doler

Lo que dejamos doler es lo que primero sana.
Hay que permitir a veces, que todo nos rompa, para rearmarnos y seguir.
Ser permeables al dolor nos permite también comprender cómo sanarnos, (a nosotros y a los demás).
Vi el sufrimiento a través de tus ojos, y lo pude ver porque yo también, hace tiempo, lo había sentido.

Soy la sombra

Soy la sombra de algo que no existe, el espacio sin aire entre los átomos del aire. Pertenezco al vacío de lo absurdo, a la vereda entristecida del invierno, al árbol desnudo pero brotando. Soy un humedal en llamas, un volcán nevado, un terremoto en el mar. Existo como un río seco, como una llave sin puerta, como una nube en el subsuelo. Y me disuelvo, como se disuelve la noche cuando sale el sol, y nadie se pregunta a dónde fue a parar toda la oscuridad.

Resulta increíble

Resulta increíble que algo tan pequeño sea capaz de dejar un vacío tan enorme.

Nací de la materia oscura

Nací de la materia oscura esa que abunda pero no se explica moldeado por supernovas que me expulsaron a los confines de la cordura atraído por una estrella, ahora giro entre planetas, me eclipso, camuflado contando los eones restantes para implosionar y volver a ser nuevamente nada.

Y es

Y es que, en medio de este vacío cualquier chispa aunque diminuta, es el sol.

No permitas

No permitas que ningún campo gravitatorio, por más denso que sea, absorba sin piedad todas tus partículas de luz.

A los humanos

A los humanos nos cuesta menos llegar al espacio que al fondo del mar. Lo que implica que resultaría más fácil conocer lo que nos excede a lo que nos integra.
¿Podré sobrevivir a la presión, mientras buceo en mis profundidades?
Hay una cuerda que baja desde mi ojos al fondo de mi alma, atada a una campanita que cada tanto, suena. ¿Quién la estará agitando? ¿Quién estará pidiendo salir?
Cada vez que desciendo a mis penumbras, en el fondo, donde todavía no he llegado, hay dos ojos brillantes, filosos, que me miran.

El océano

El océano no es más que un abismo repleto de lágrimas, por el que los barcos se deslizan buscando un puerto donde secar sus ojos.

Nacemos lastimados

Nacemos lastimados vivimos buscando recuperarnos y morimos antes de poder sanar.

La zona de confort

La zona de confort de la que no querés salir podría ser la tristeza a la que te acostumbraste.
¿Cómo perseguir la felicidad si no sabemos si existe?
En todos los sótanos existe un corazón enterrado, latiendo con desesperación, mientras espera que la única persona que es capaz de oirlo retumbar, lo libere para siempre.
La costumbre es el sillón más cómodo donde resulta sencillo sentarse, hundirse, y morir.
¿Qué vas a hacer cuando te des cuenta que el tiempo siempre fue tuyo?
¿Qué te está picando más? ¿Lo que hacés o lo que no estás haciendo?
Te está goteando encima el techo que construiste para protegerte de las bombas que te dijeron que existían, y ahora sólo pensás en saltar romperlo, atravesarlo con la cabeza para que todo se inunde o explote, o cambie, de una maldita vez.

Le hablé al universo

Le hablé al universo de mis proyectos, le confié mis deseos; le pregunté por el futuro; le conté de vos, de los planes; y cuando quedé en silencio, esperando una respuesta, me di cuenta que hablaba conmigo mismo.

Tocar fondo

Tocar fondo no es más que acariciar los propios huesos. Es decirse desde lo profundo de las voces, que existe una última puerta.
Escuchar el filo de cien almas volando, cortando el aire, rozando el abismo, donde los sueños se disuelven en sombras. Escuchar el filo de cien almas volando, y mirarse la mano.
Permanezco suspendido entre hilos de suspiros que forman telas en el silencio, que tiemblan ante un latido que viene desde el fondo, donde los gritos son susurros y la oscuridad se vuelve cuna.
¿Dónde encontraré entonces una ventana sin pestillos que me deje abrirla y saltarla para caer sobre todo lo que todavía no me ha lastimado?
Es mejor caer por un precipicio desconocido a caer de nuevo en garras que todavía, tienen mi sangre entre las uñas.

Siempre respirás las cenizas

Siempre respirás las cenizas de todo lo que quemás. Uno siempre respira las cenizas de todo lo que quema.

Quién es el dueño

¿Quién es el dueño de una herida? ¿Quién la produce o quien la lleva en la piel?
Si la respuesta sigue siendo nadie, ¿para qué seguimos preguntando?
¿Y si el dolor fuera sólo otra forma de recordarnos que existimos?

Se venció el vino

Se venció el vino que había guardado para una ocasión especial. ¿Es que no he tenido momentos especiales o simplemente los subestimé pensando que el próximo iba a ser mejor?
Creer que lo mejor siempre está por venir ¿es ansiedad u optimismo?
Tengo, bajo llave dos botellas de vino: Una para celebrar una ocasión especial y otra, para levantarme el ánimo después de un momento horrible. Luego de un día excepcional, llegué a casa con una sonrisa, profané y bebí las dos botellas: la primera para honrar la magnífica experiencia y la segunda, porque ese día, y la primera botellas, ya se habían terminado.
El vino, bajo llave, esperando la ocasión especial, es como el abrazo que no damos porque siempre creemos que nunca es el momento.
Tengo el corazón, bajo llave, esperando la ocasión especial. Ojalá no se me pique el alma mientras espero encontrar a quien darle la mitad.
¿Y si hoy la ocasión especial es existir?

Lo que para vos

Lo que para vos es cotidiano, para otres es mágico. No subestimes la magia que te acompaña.

Empatizás

Empatizás quien te dicen que es el villano cuando conocés su historia.

Me aterra la indiferencia

Me aterra la indiferencia de todo lo que se mueve pero no tiene vida.
Toda piedra gigante que se desprende y cae de una montaña de pensamientos arrebata sin lógica ni sentido contra todo un poblado de ideas nuevas, de sangre que fluye.
Me aterra convertirme en una piedra acelerando mientras caigo, sin sentir dolor, culpa, miedo o alegría, aplastando todo lo que se cruza sin escuchar, ver ni sentir el contacto de los huesos que se rompen tras de mí.
Una máquina siniestra, como un pistón sin alma que no detiene su marcha aunque esté embarrado de carne, incapaz de sentir cómo se apaga la vida de todo lo que cae debajo.
Lo más peligroso de todo, es que una máquina asesina es incapaz de sentir, incluso, odio.
¿Podrá alguna vez un robot enamorarse de mí?
¿Podrá un algoritmo calcular cuánta felicidad produce un momento y aplicarla entre impulsos eléctricos a los cables de su cuerpo?
Espero que nunca me vuelva a enamorar una piedra en lo más alto de la montaña, espero nunca volver a ser la piedra.
Espero nunca ser un robot.

La incertidumbre

La incertidumbre es más devastadora que la verdad, porque la verdad elimina directamente las otras posibilidades que la incertidumbre aún contempla desde la más inofensiva, hasta la peor de todas.

No me busques en la luz

No me busques en la luz, donde sólo hay gente que finge tener forma.
Buscame donde las preguntas no tienen respuesta pero siguen preguntando.
Me escondo donde el silencio no es vacío, es el límite a lo infinito.
Buscame en el lugar incómodo donde entendés que existir no es brillar, es sostenerse sin aplausos ni miradas que te aprueben.
No me busques en la luz: buscame donde tu sonrisa se queda sin vértigo, donde te da vergüenza aplaudir.
Y si no me encontrás, no insistas. Por ahí no vine a ser visto, sino a quedarme donde por fin no hace falta parecerse a nadie.
¿qué parte de vos tendría que desaparecer para que, por fin, empieces a existir?

Cierro los ojos

Cierro los ojos para ver el universo que habita dentro mío, mil mundos tibios donde todo lo que me rodea se vuelve real. No soy más que la percepción que tenés sobre mí. Yo no existo.

Qué peligroso

Qué peligroso el consuelo que nos meten de creer que somos libres sólo cuando nos morimos. A pesar de haber tenido una vida de encierro.

Aceptar que algo sin solución

Aceptar que algo sin solución no tiene solución, es solucionarlo.

Del otro lado de la puerta

Del otro lado de la puerta hay más puertas y dentro de cada puerta hay otras puertas, y a medida que se abren, se cruzan y se dejan atrás, hay otras y otras y otras puertas como un fractal infinito, afloran y se ramifican las puertas dentro de otras puertas y se cierran con llave para siempre cada vez que, descartables, las cruzamos, y no importa cuántas puertas se hayan destruido en la aventura, al final de todas ellas, hay un solo destino en que todas terminan: El olvido.

Los mundos

Los mundos que creamos son un refugio calentito, con algunas latas y una cama seca. Pero, acordate, que las verdaderas provisiones están afuera y tenés que salir a buscarlas, aunque nieve y los lobos persigan tu carne.

Ser real

Ser real es reconstruirse todos los días un poco. Y los domingos un poquito más. ¿Cómo estás seguro de que sos real? La realidad es un desierto que adornamos con lo que no existe. La persona que está leyendo esto podría no existir.

Retroceder

Retroceder no es más que avanzar en dirección opuesta, mirando nuestras huellas de frente, para chocar con lo que fuimos en el pasado.
Ver el camino al revés, otros árboles, otras piedras, el cielo mojando los talones.
Si caminando hacia adelante nunca te cruzás con tus miedos quiere decir que vas en su misma dirección.
¿Y cuál es el final? Spoiler: No hay final, no hay una meta ni un listón para cruzar. Vivir es correr en todas direcciones hasta que ya no podés correr.
Disfrutá el camino.

Que nuestras partículas

Que nuestras partículas estén tan cerca que nuestro tamaño sea el de un grano de arena.
Que tus partículas y las mías eliminen el vacio alrededor para estar tan cerca que nuestro tamaño sea menor al de un grano de arena.
Somos más nada que materia. Somos más nada que algo.
La materia está prácticamente vacía. Los núcleos atómicos que componen la materia, están alejados a distancias tremendamente grandes, y entre medio no hay prácticamente nada, salvo unos pocos electrones. Las distancias entre los núcleos son tan grandes que la relación sería como si en una habitación hubiera una partícula de polvo en cada extremo. Si agarráramos todas las partículas que forman un material y los juntáramos sin esos espacios vacíos, por ejemplo un edificio, reduciría su tamaño hasta ser como un grano de arena.

Somos

Somos naúfragos rescatados mirando el mar. [un poco nos hemos acostumbrado al caos]

Qué casualidad agradable que habitemos

Qué casualidad agradable que habitemos en los restos de la explosión de la misma estrella.

Soy todo el tiempo

Soy todo el tiempo como el ciervo, que pasta en el bosque y mira de golpe a los ojos al cazador que lo está apuntando. ¿Con qué están cargadas las armas que te señalan? Tengo un punto rojo en el medio de la frente ¿se habrá abierto mi tercer ojo o es que algún cobarde me apunta, a la distancia, con un acero frío, sólo por pensar diferente? Escucho una rama partirse en el bosque, miro a los costados, y escucho una rama partirse en el bosque. Sigo pastando y escucho una rama partirse en el bosque. Camino sigiloso y escucho una rama partirse en el bosque. Transpiro, aprieto los dientes y escucho una rama partirse en el bosque. Quizás debería dejar de disimular y aceptar sin negaciones que escucho una rama partirse en el bosque, y que el ruido se siente cada vez más cerca. El suelo del bosque es el ejemplo perfecto de que todo lo que muere le da vida a alguien mas. Vení, vamos a recostarnos en el suelo de la selva, a oler hojas secas, a rodearnos de hormigas, hasta ser abrazados nuevamente por la tierra y transformarnos en parte del bosque. ¿Sabrá el mar dónde nacen todos los ríos?

Cuando veas algo

Cuando veas algo que esté reluciente brillando de limpio para que vos lo uses no pienses solo en la belleza del brillo más bien pensa en el esfuerzo que le llevo a alguien dejarlo así.

Todo es demasiado pero menos

Todo es demasiado pero menos es muy poco. No me conformo con infinitos porque no quiero un túnel sin la luz al final. ¡Pobres los inmortales que ya cumplieron todos sus sueños y no les queda más que sentarse a ver al tiempo morir! La maldición de la muerte es llevarlos a todos a cruzar el río pero nunca pisar la orilla del otro lado. ¿Qué sentido tiene navegar en un bote incapaz de hundirse? ¿Qué sentido tiene tener monedas en los ojos y no poder respirar? Lo malo de las cosas que terminan, es que terminan, pero lo malo de las cosas que no terminan, es que no terminan. Y yo acá, asfixiándome mientras me aplastan las dos paredes de la contradicción. ¿Por cuánto tiempo te gustaría ser eterno? ¿Qué no harías si fueras inmortal?

Si no somos, nunca vamos a ser

Si no somos, nunca vamos a ser.

Fijate cómo influye la tele

Fijate cómo influye la tele en nuestra percepción del universo que imaginamos los años 20 en blanco y negro, y los dinosaurios a color.

Lo que no se nombra

Lo que no se nombra permanece invisible para siempre.
¿Existirá algo tan maravilloso - o tan sombrío que sea imposible de definir?
Si me miro al espejo y me adentro en los iris de quien está del otro lado, sabré por qué hace tiempo que no contemplaba mis ojos. - y va a doler * quiero descifrar el átomo primitivo anterior al tiempo donde se concentran en un punto ínfimo todas las sonrisas del universo.
Si no defino lo que molesta no puedo destruirlo. Entender para hacer la revolución.
Nunca limites tus ganas de entenderlo absolutamente todo.

Somos una posibilidad en un millón

Somos una posibilidad en un millón.

Hoy me voy a tragar el sol

Hoy me voy a tragar el sol y mientras baja por mi cuello abriré la boca para que el mundo vea al último atardecer caer por mi garganta. ¿Y después? El frío.

Te enamorás

Te enamorás de paisajes para los cuales vos resultás nocivo e insignificante.

No querer ver

No querer ver el último capítulo de la serie que nos atrapó para vivir por siempre en el orgasmo eterno de la incertidumbre del final y de saber que todavía queda algo que contar.

Fui fuego y fui cenizas

Fui fuego y fui cenizas, me convertí en tierra y formé parte de una planta, que absorbió al sol y me hizo oxígeno, que respiró alguien que vivió lo suficiente, para ser fuego. Vivir es transformarse. Hoy ya no soy yo, pero esto también soy yo.

En otro universo

En otro universo esta es la frase justa que necesitabas leer para eso que estás pasando. Igual, acordate que en este universo todo también puede mejorar :)

¿hace cuánto no te conmovés?

¿hace cuánto no te conmovés? ¿cuándo fue la última vez que te conmoviste?

Hay dos formas

Hay dos formas de lograr la paz: Que cada uno se de cuenta que es necesaria, que es mejor vivir unidos, aceptar las diferencias y lo decidan de forma unánime; o que uno sólo crezca, imponiéndose ante el resto y termine devorándolos a todos.

Que bajón aceptar la realidad como viene de fabrica

Que bajón aceptar la realidad como viene de fabrica.

Arrancame la piel

Arrancame la piel rompeme algunos huesos mordeme el cerebro, desintegrame, sacudí todos mis átomos, pero haceme sentir vivo.

De entre las estrellas

De entre las estrellas, el filo de la luna menguante se metió de lleno adentro de mis ojos y no se cerraron jamás. Quedé ahí, manteniendo mis sueños en el aire, despiertos, haciendo malabares, mientras intento que no se vuelvan un huracán de pesadillas.
¿Qué sabrán de la muerte las estrellas que siguen brillando aunque ya no existan?
¿Cuántos pedazos de espejos rotos tengo que juntar para reconstruirme?
Soy el brillo de una estrella muerta, que desafía al tiempo y a la distancia para seguir apareciendo todas las noches en tu cielo.
Qué horrible ser sólo brillo y no poder generar calor.

Aceptar que algo no tiene arreglo

Aceptar que algo no tiene arreglo, también es arreglarlo.

Abrazarnos

Abrazarnos es construir un refugio.
De tanto inhalar veneno la flor se volvió más fuerte, ya no podrá ser fruto, pero puede esquivar la muerte.
Qué valiente la semilla que rompe su propia coraza sacando el alma afuera, con la humedad de una tormenta, para crecer y hacerse planta.
Lo único perfecto es lo que no existe.
Sos el único espejo donde me puedo mirar a los ojos.

Flores de plástico

Flores de plástico en el cementerio, nada más triste, nada es en serio, mantienen su color con las estaciones, e indiferentes, ven bajar inertes cajones. Flores de plástico en el cementerio, testigos de lágrimas, de colores eternos, intentan dar esperanza ante una ausencia entre vestidos de negro. Flores de plástico en el cementerio, consuelo de tontos, que no exigen lágrimas ni pretenden un riego, falsa esperanza de necios, que intentan aliviar con algo sin vida, el dolor de los muertos.

Mientras mi mente termina

Mientras mi mente termina de incendiarse, alcancé a anotar en un papel, todo lo que quise salvar: — Recordá que alguien te amó. — Que el cuerpo no era cárcel, sino un pasillo. — Que lloraste en un bosque y te sentiste parte. — Que no era ansiedad: era el alma apretada contra el vidrio de los ojos. El humo me nubla la vista, pero sin llorar. — Acordate que el dolor también se hereda. — Que escribiste cosas horribles pero eran ciertas. — Que mentiste menos de lo que creías. — Que no todos los abrazos eran para vos. — Nunca entendiste nada, y eso fue tu mayor lucidez. La hoja tiembla. Yo también. Las letras se prenden fuego, como si también quisieran desintegrarse. Última línea, último aliento: — Si estás leyendo esto, es porque no todo se perdió.

Cuando presenciás la muerte

Cuando presenciás la muerte y sentís apaciguar la tibieza, advertís que no hay nada más absoluto.

Siempre me dijeron

Siempre me dijeron que no vaya hacia a la luz, es por eso que habito la oscuridad.
Mis dedos transpiran sombras y todas mis huellas se borran con el sol.
Mirando a lo profundo me pregunto si la luz no será sombra de algo mucho más luminoso.
Acaricio el vacío que no es ausencia, sino refugio. Todo lo que se oculta para seguir existiendo.
Quizás la oscuridad no sea un castigo, sino una tregua que nos ofrece el universo antes de volver a arder. El espacio entre dos chispas.
Y si alguna vez encuentro la luz, que me reconozca por la forma en la que sangro.
El verdadero miedo no está en la oscuridad, sino en lo que te hace necesitarla.

Todo está roto

Todo está roto. De lejos se ve claridad entre las nubes que hoy cubren al cuerpo de tinieblas y sofocados por la existencia, y sofocados por el tiempo congelan los huesos de quienes se mueven, reptantes, en estas tierras. Lejos, brillan algunas fotos, como un rayo, y se desprenden de la nostalgia algunos perfumes los párpados caen para agudizar la mente. Retornan las aves a sus nidos, el sol es devorado. Empieza el viento, la escarcha, miles de alfileres en los poros.

No me vendas tu cielo

No me vendas tu cielo si no conoces mis infiernos

Sonrío

Sonrío frente al espejo mudo, la identidad prestada, el gesto automático. Crujen mis ojos en la ansiedad funcional, el insomnio útil, la tristeza eficiente. Quiero arrancarme las ganas que no son ganas, el deseo inyectado, la motivación artificial. Siento la calma inapropiada, como un síntoma, como conducta aprendida, como error tolerable. (¿Hasta cuándo es tolerable estar en calma?) cierro los ojos, y sonrío, sabiendo que no hay centro, que entender no salva, que existir no garantiza ningún sentido.

La silla parece firme, pero puede aflojarse un tornillo

La silla parece firme, pero puede aflojarse un tornillo la mesa parece firme, pero puede aflojarse una pata. El edificio parece firme, pero puede fallar una columna. La ciudad parece firme, pero puede ocurrir un terremoto. El país parece firme, pero puede haber una guerra. El continente parece firme, pero puede haber una gran inundación. El planeta parece firme, pero puede dejar de rotar. El sistema solar parece firme, pero el sol puede explotar. La vía láctea parece firme, pero puede existir un agujero negro supermasivo. El universo parece firme, pero...

Vos te perdiste

Vos te perdiste adentro de un bosque pero el bosque sabe exactamente, dónde estás. El problema es que no te busca, solo espera a ver cuánto tardás en gritar. Y cada rama se estira hacia tu carne, como si la tierra quisiera probar tus miedos frescos. Lamer tus fantasmas directamente de tu piel. El bosque no mata: te convence. Te susurra que siempre estuviste acá, aunque jurabas, afuera, tener un nombre. Entonces lo entendés: no estabas perdido, pero tampoco estabas yendo a ningún lado. Un árbol más con raíces de hueso.

Pasamos

Pasamos la vida buscamos algo. El problema no es encontrarlo sino saber qué es.

La mente

La mente, como el universo, debe estallar con fuerza descomunal y continuar luego en infinita expansión.

Cuando sos testigo de la muerte

Cuando sos testigo de la muerte y sentís apaciguar la tibieza; y ves deslucirse los ojos, entendés que no hay nada más absoluto.

Todos somos inquilinos en la tierra

Todos somos inquilinos en la tierra.

Miro a los ojos

Miro a los ojos al gato negro y me doy cuenta que la gente cruza las veredas para esquivarnos a los dos. Hago un túnel con escaleras para correr debajo, para llegar al infierno me sirve cualquier atajo. Se me perdió la buena suerte, buscando una salida pero tiré la sal por el hombro izquierdo y te cayó en la herida. Superstición, terrible excusa para culpar al destino, de eso que nos dolió. La mala suerte se la di yo, al espejo que me rompió.

Tenemos miedo a morir porque no podemos

Tenemos miedo a morir porque no podemos pensar en la idea de un mundo sin nosotros mismos.

Los árboles

Los árboles no sienten dolor en otoño, se liberan y se vuelven más livianos más dolor les da la primerva que los obliga a florecer. Ellos siempre sufren en silencio, pero mueren de pie.

Resulta tonto

¿Resulta tonto enamorarse de una estrella sabiendo que a pesar de ver su luz en el cielo se haya extinto incluso antes de que yo exista?

Hoy decido dejar de existir

Hoy decido dejar de existir por un rato nada más, desintegrarme de las redes, esconderme del sol, dejar de proyectar sombra. Quiero que el aire no recorra mi silueta, y permanezca inalterado cuando me atraviese, ser indiferente al viento, impermeable a la lluvia y que los perros, atentos, no me sigan con la mirada. Necesito, al menos por hoy, encerrarme en mi estómago, acariciarme los pulmones. golpear mi propio corazón (para que lata al ritmo puro de mi dolor) (para sentir que respiro) quiero escuchar desde adentro de la punta de mis dedos, cómo me van creciendo las uñas, y admirar lo incontrolable. (¿cuántas utopías habré arañado?) quiero probar de la fuente el nacimiento de mis lágrimas, que su sal suba mi presión para reventar atrás de mis ojos. Ser un derrame rojo que te observa desde el costado de mi pupila. Quiero hoy, sólo por hoy, encerrarme dentro de mis costillas, y no-ser. Para tomar distancia y libre de sentido, tropezarme con todo, con absolutamente todo, otra y otra vez.

Soy un pájaro

Soy un pájaro en la rama más alta a punto de descubrir si me sale volar.
Soy una piedra en el lecho de un río, que no sabe si dejarse arrastrar y golpearse con todo hasta hacerse pedazos o permanecer inmóvil, mientras se va desintegrando en un millón de años.
Soy el aire que se perturba entre el pequeño espacio de dos placas tectónicas que se frotan invocando un terremoto. Y soy el terremoto.
Soy un copo de nieve que cae sobre otros copos, que crean una bola, que caen en avalancha para destruirlo todo hasta apretarse en un iceberg que pueda desafiar al sol. Ningún copo se mantiene congelado a sí mismo.
Soy un pequeño plancton que está en el estómago de un pez, que está en el estómago de un pez, que está en el estómago de un pez, que está en el estómago de un pez, que está en el estómago de un pez, que está en el estómago de un pez, que está en el estómago de un pez, que está en el estómago de una ballena, que está en el estómago del océano, que está en el estómago de la Tierra, que está en el estómago del universo, que está en el estómago de
Soy la chispa entre dos nubes que intenta convertirse en rayo.

Hay gente que dice tener

Hay gente que dice tener la vida resuelta, como si la vida tuviera una resolución.

Hay un punto en el borde del universo visible

Hay un punto en el borde del universo visible que es más frío que cualquier otra región conocida. Se cree que esta zona podría haber surgido a raíz del impacto o colisión de un universo paralelo con el nuestro. De comprobarse, esto indicaría como constante universal que todos nos volvemos un poco más fríos en el lugar donde nos han lastimado.

Soy un hueco en la oscuridad

Soy un hueco en la oscuridad, un vórtice de inexistencia tan invisible como lo esencial, tan palpable como un dolor provocado por nada, pero provocado. Soy un hueco en la oscuridad. Tan aterrador como la nada, tan abrumador como el todo. Soy un hueco en la oscuridad, el vacío de algo que no existe, todo lo que la luz descartó.
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